EL SERVICIO DE LA BIENVENIDA
 

La finalidad de los ritos de entrada es crear un clima comunitario y prepararnos a celebrar la Palabra y la Eucaristía.
Para pasar del "yo" al "nosotros", nadie debe sentirse extraño en la asamblea, ni su atención estar absorbida por sus preocupaciones.

El servicio de la bienvenida no está aislado del conjunto de la celebración, en la que todos se deben sentir cómodos: bien preparada, en un ambiente agradable, que el atrio sea una verdadera transición, que el comienzo de la celebración sea atractivo y el estilo de presidir amable.

El recibimiento es el primer signo de la presencia de Cristo en la comunidad. Muestra la imagen de la Iglesia.
Se debe recibir a todos, sin hacer acepción de personas (Sant 2,1-4).
No es lo mismo cómo recibimos los habituales que la atención preferente que debemos dar a los ocasionales. Esto se nota más en la celebración de bautismos, casamientos y exequias.
Atención especial: a los niños, a los ancianos y discapacitados, a los grupos de visitantes ocasionales y turistas.
 

Quiénes reciben:

La comunidad: Nos recibimos todos mutuamente como hermanos. Los asistentes ocasionales notan fácilmente la actitud con que se los recibe: cordialidad, indiferencia o desconfianza.
El que preside: Es bueno que el sacerdote esté a la entrada en el atrio para conversar con los feligreses que llegan a la celebración. Una forma cordial de presidir también influye mucho.
Un equipo de bienvenida (o recibimiento): Si hay diáconos o acólitos, es muy propio de su servicio. También un matrimonio, un par de jóvenes, unas señoras o unas religiosas. Personas que conozcan y que sean conocidas, que atiendan a los habituales y a los nuevos. Aceptadas por la comunidad, de carácter amable y sonrisa fácil.
 

Cómo recibir:


 

Actitud de los servidores:

Evitar el paternalismo. No exagerar la amabilidad. No ser indiscretos con los que regresan después de un tiempo.
"Sean mutuamente acogedores, como Cristo los acogió a ustedes para la gloria de Dios" (Rom 15,7).
 

Bibliografía recomendada:
El carácter sinfónico de la celebración litúrgica - CEA-SAL - Oficina del Libro - Buenos Aires, 1995
Ministerios de laicos - J. Aldazábal - Dossiers CPL - Barcelona, 1990
Para vivir la Liturgia - J. Lebon - Ed. Verbo Divino - Estella, 1992
Introducción General del Misal Romano

Este artículo originalmente fue confeccionado en base a la bibliogafía recomendada y a la experiencia de los autores, para uso de la Escuela de Servicios y Ministerios de la Diócesis de Viedma (Argentina).


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