LA ANIMACIÓN DE LA CELEBRACIÓN

El guía o comentador
 

Su función es animar, dar las introducciones, explicaciones y avisos, para introducir a los fieles en la celebración y disponerlos a vivirla y entenderla mejor.

Las moniciones pueden ser:

Cualidades de las buenas moniciones: (OLM 15; IGMR 105)

+ breves (si no en vez de ayudar y crear ambiente, agotan y aturden).
+ sencillas: no querer abarcar todo; usar frases cortas.
+ discretas: no exagerar el número, la longitud, ni repetir las recomendaciones.
+ fieles al texto, sin manipular su interpretación.
+ preparadas por escrito (junto con el sacerdote y el equipo de liturgia).
No hay que intentar explicar acabadamente los signos, ni hacer una catequesis.
No hacerlas en forma de "oración" o "plegaria".
No indicar una postura que ya todos están tomando, ni contar lo que todos están viendo.
Las moniciones que ofrecen los libros son sólo sugerencias: deben ser adaptadas.
 

Cómo decir las moniciones en la celebración:

Que las diga una misma persona (un solo guía) para no crear dispersión.
Que el guía no sea lector en la misma celebración.
No decirlas desde el ambón (OLM 33).
Es mejor decirlas que leerlas directamente (aunque se debe seguir una guía escrita).
Si el guía no anima sino que aburre, es preferible prescindir de su servicio.
El guía debe conocer bien el desarrollo de la celebración que anima.
 

Algunas sugerencias:

Al escribir el guión, tener en cuenta que va a ser "dicho" en voz alta y escuchado una sola vez. Por lo tanto, usar frases cortas y bien pensadas.

Conviene considerar primero el mensaje de la Palabra de Dios
   y armar los guiones de las Lecturas.
   Luego preparar el guión inicial y el de despedida.
   Y luego los restantes, en el orden de la celebración.

No hay inconveniente en que alguna idea se repita alguna vez, pues las intervenciones del guía quedan distribuidas en el transcurso de la celebración.
 

Moniciones que suele hacer el guía:


 

LA ORACIÓN UNIVERSAL O DE LOS FIELES

Es una súplica o intercesión dirigida a Dios por la asamblea como tal, luego de la invitación del ministro, en la que se pide por las necesidades de la Iglesia y del mundo. (OGMR 69-71)

Entonces:
Súplica dirigida a Dios: no se queda en la adoración, alabanza, o acción de gracias.
   No se dirige a la Virgen ni a los santos.
   No es una exposición de verdades de fe o de otros temas, ni un noticiero.
Pide principalmente beneficios universales: por toda la Iglesia, por el mundo, por los necesitados, aunque también se pida por las intenciones de los congregados en la asamblea.
La intenciones se expresan dirigiéndose a los presentes: pues la asamblea es la que reza y no se limita a responder a las peticiones.

Se compone de:

1. Introducción del que preside (dirigida a los presentes).
2. Propuesta de las intenciones por el guía (dirigidas a los presentes).
3. Oración del pueblo (respuestas; dirigida a Dios).
4. Conclusión del que preside (dirigida a Dios).

Cuatro intenciones que no deben faltar: por la Iglesia, por la sociedad, por los necesitados, por la comunidad.

Se llama "de los fieles" (no de los laicos) porque corresponde a los bautizados, no a los catecúmenos.
 

Estructuras que pueden tener las peticiones:

+ oremos por [tales personas], para que [tengan tal gracia]
   ej.: Pidamos por los que han perdido algún ser querido,
         para que el Señor sea su consuelo y su esperanza en la resurrección.

+ oremos para que [tales personas tengan tal gracia]
   ej.: Pidamos para que los gobernantes trabajen para el bien común.

+ oremos por [tales personas]
   ej.: Oremos por los que han perdido su fuente de trabajo.

+ motivo - petición
   ej.: Hoy es el cumpleaños de Jorge, pidamos que siga creciendo en la fe...

+ cualidad divina - petición
   ej.: Dios es rico en misericordia, pidámosle que perdone nuestros pecados.

+ cita o afirmación - petición
   ej.: Dice el Señor: "todo lo que hagan a uno de estos me lo habrán hecho a mí":
         pidamos para que aumente en nuestra comunidad el espíritu de compartir.

+ alabanza o agradecimiento - petición
   ej.: Demos gracias a Dios por este paseo que nos ha regalado,
         y pidámosle que nos abra los ojos para descubrirlo desde la naturaleza.

 

Bibliografía recomendada:
El carácter sinfónico de la celebración litúrgica - CEA-SAL - Oficina del Libro - Buenos Aires, 1995
Ministerios de laicos - J. Aldazábal - Dossiers CPL - Barcelona, 1990
Para vivir la Liturgia - J. Lebon - Ed. Verbo Divino - Estella, 1992
Introducción General del Misal Romano

Este artículo originalmente fue confeccionado en base a la bibliogafía recomendada y a la experiencia de los autores, para uso de la Escuela de Servicios y Ministerios de la Diócesis de Viedma (Argentina).


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