LLEVAR LA COMUNIÓN A LOS ENFERMOS
El servicio, los enfermos y la comunidad Los enfermos tienen un lugar destacado en los Evangelios. Jesús los pone como referencia en el juicio (Mt 25,36). Ser ministro para la comunión de los enfermos requiere una vocación y formación particular, no se puede improvisar. Se requieren: respeto a la persona, capacidad de orar con el enfermo, adaptación a situaciones diversas, buena relación
con los familiares, disponibilidad, ser enlace entre el enfermo y la comunidad. Cómo proceder Al entrar a la casa, saludar al enfermo y a los que están con él. Interesarse por su estado de salud y escucharlo. Luego de este espacio de comunicación espontánea, seguir los lineamientos del Ritual: El acto de dar la comunión siempre debe estar situado en una celebración (aunque a veces sea breve
por el estado del enfermo u otras circunstancias). Al menos decir una frase del Evangelio y rezar el Padrenuestro.
La comunión es el punto culminante de la relación del enfermo con la comunidad.
Los enfermos no son sólo destinatarios de un servicio, son miembros de la comunidad, como cualquier otro.
En la celebración eucarística deben estar espiritualmente presentes, mencionándolos en la oración.
El signo de llevar la comunión a los enfermos corresponde a la comunidad cristiana, que delega el servicio en algunas personas.
Aún cuando sea un familiar, no va en su nombre, sino en el de la comunidad.
No se debe dar la comunión a un enfermo que no lo desea, sólo para contentar a la familia.
Hay otros modos de acompañamiento y de oración.
Si el ministro viene de la celebración eucarística, referirse a ella (lecturas, homilía, intenciones...)
- saludo deseando la paz y petición de perdón
- oración
- lectura de la Palabra de Dios
- Padrenuestro
- presentación del Cuerpo de Cristo y comunión
- acción de gracias
- despedida invocando la bendición
Ministerios de laicos - J. Aldazábal - Dossiers CPL - Barcelona, 1990
Para vivir la Liturgia - J. Lebon - Ed. Verbo Divino - Estella, 1992
Introducción General del Misal Romano
Este artículo originalmente fue confeccionado en base a la bibliogafía recomendada y a la experiencia de los autores, para uso de la Escuela de Servicios y Ministerios de la Diócesis de Viedma (Argentina).